Un crucero rescató a Grecia

Uno de los temas que llenó los periódicos de la semana pasada fue el rescate a Grecia. Sin embargo pocos recuerdan que luego de la Segunda Guerra Mundial y la contienda civil griega otro rescate al país heleno se gestó a bordo de un crucero.

Foto de la época, tomada abordo del Crucero Agamenon

Otro rescate de Grecia llena estos días páginas de periódicos e informativos. Otro más. Europa mira al país heleno y Grecia mira a los países europeos para dar y recibir ayudas, para levantar economías e intentar salir de la ruinosa rutina. Hoy como ayer, Grecia busca lo que tiene dentro para ofrecérselo a los de fuera, para cambiar historia por divisas. Quizás recurra a su mitología para reinventarse, como ya hizo tras la segunda Guerra Mundial. Entonces se encomendó a Agamenón, a un crucero que tomó el nombre del comandante en jefe del ejército griego que un día lideró a los helenos en la guerra de Troya. Cuenta Homero en la Ilíada que este fornido hombre incrementaba su nómina de enemigos a la misma velocidad que descendía la de amigos, que carecía de escrúpulos, que su mundo fue suyo sin importarle el de los demás, que su último aliento de vida lo aceleró su propia mujer al decapitarlo con un hacha, que su fantasma… En fin. Un Agamenón muy distinto al que, hecho barco, lanzó un cabo a Grecia para que no se hundiera tras la contienda civil griega (1946-1949) que siguió a la Guerra Mundial.

Se estrenaban por esas fechas como reyes de Grecia Pablo y Federica. Habían ascendido al trono en abril de 1947, tras la muerte del hermano mayor del padre de la reina Sofía, fallecido sin descendencia. Se encontraron con un territorio a reconstruir, empobrecido, decadente. Con un pasado glorioso y un futuro incierto. Y la reina, nacida como princesa de Hannover y enraizada con casi todas las casas reales europeas, tomó el mando para resituar en el mapa al país de su marido y sus hijos, al que la coronó reina y también le arrebató la corona. Pero esa es otra historia.

En esos primeros años en el trono, Federica puso todo su empeñó en erradicar la pobreza de las calles e impulsó una red de orfanatos para que ningún niño, huérfanos o de familias rotas por la guerra civil, pasara hambre. También empujó al rey Pablo a realizar viajes oficiales para recuperar o estrechar lazos, para hacerse ver, para convertirse en el rostro de Grecia. Quería Federica llamar la atención del mundo y… ¡Eureka!, como diría Arquímedes. La reina dio con la fórmula, dio con Agamenón.

Fue en 1954. Federica de Grecia iba a amadrinar un barco. La costumbre de la época era regalar un broche de brillantes en señal de agradecimiento. La reina propuso al armador un trueque: renunciar a la joya a cambio de todo lo necesario para organizar un crucero en el que reuniría a todas las familias reales. Reyes, reinas, príncipes y princesas al rescate de Grecia. En España, se ha hablado mucho de ese crucero, pero por razones bien distintas. Fue en alta mar donde don Juan Carlos y doña Sofía cruzaron por primera vez miradas. Pero esa también es otra historia.

El barco realizó un recorrido por el Peloponeso. Los 110 miembros de las familias reales europeas visitaron el monte Olimpo, hicieron escala en Creta, Rodas, Corfú, Thesalónica, Bolos, Mikenas, Knosos… Y se llamó, vaya si se llamó la atención del mundo. El objetivo de la reina Federica se cumplió. Y con creces. Poco después de aquel crucero, que también sirvió para unir por primera vez a todas las casas reales desde la primera Guerra Mundial, las compañías navieras empezaron a organizar otros con idéntico recorrido al que dejó la estela real. Para pudientes, sí, pero sin coronas. Los turistas empezaron a llegar al país, a dejar divisas y de a poco sacar a Grecia del letargo.

Fuentes: SGK tv / Noticias de Cruceros

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Ricardo Marengo

Periodista turístico argentino. Trabajó en las revistas: Weekend, Lugares y Buenos Aires Herald Travel Magazine. También en el suplemento Leisure & Travel del diario Buenos Aires Herald. Como representante de Seatrade Group llevó a cabo la Seatrade South America 2012. Es conductor radial y referente del mundo de los cruceros en su país. Anualmente realiza 4 cruceros o más, desde hace una década, donde no solo realiza notas a bordo, sino que también elabora (a pedido) un informe de estado y servicio para la naviera. En la actualidad está conduciendo micros televisivos ( sobre cruceros ) para la televisión argentina. Es patrón de yate vela/motor e instructor de yachting para niños. Es voluntario de la Fundación Goleta Escuela Santa María de los Buenos Ayres. Fundador de Cruises News Argentina y Noticias de Cruceros. 

  2 comments for “Un crucero rescató a Grecia

  1. Pablo
    24 julio, 2011 at 13:53

    Muy interesante, pienso que a nuestro País debería ocurrirle lo mismo, considero que el ingreso de divisas es fundamental y nunca mejor que desde esta industria «sin chimeneas» como es el turismo…, muy buena nota !!!

  2. Amalia de Marengo
    24 julio, 2011 at 11:19

    Muy buena nota

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