St. Maarten, un paraíso de placeres prohibidos

El Norwegian Epic hace la primer escala del crucero que en él estamos realizando, en la maravillosa St. Maarten.

Norwegian Epic en St. Maarten

El Norwegian Epic en St. Maarten

– “Con las primeras luces de la mañana aparecieron las aves y con el salir del Astro Rey comenzamos a divisar tierra.” – Este bien podría ser un relato de Rodrigo de Triana, ya que un 11 de noviembre de 1493, el almirante de la mar océano, Cristobal Colón, la visitó por vez primera y la bautizó San Martín, por ser éste el día de San Martín de Tours.

Sin embargo, nosotros, algo más cómodos y bien alimentados que aquellos navegantes, arribamos a Sint Maarten en el Norwegian Epic a las 07.00 hs.

Se encontraba ya amarrado el Celebrity Constellation y apenas tomamos amarras llegaron el Maasdam (Holland America Line) y el Azura (P&O).

El puerto de cruceros es nuevo, tal como lo citábamos en la nota “St. Maarten logra un 24,5%…” y realmente brinda una excelente puerta de entrada a la pequeña isla.

Historia y Geografía

St. Maarten fue colonizada por los españoles hasta que éstos fueron expulsados, y Francia y las Provincias Unidas firmaron un tratado que dividió su territorio en 2 partes en 1648, los Países Bajos mantuvieron la parte menor al sur.

En 1959, San Martín gana el estatus de territorio de los Países Bajos en las Antillas Neerlandesas. El turismo fue convirtiéndose rápidamente en la actividad principal debido a que los visitantes se sintieron atraídos por las playas de arena blanca y su política de impuestos, su puerto franco, su secreto bancario y sus casinos.

Después de años de negociación entre los tres estados del reino (los Países Bajos, Aruba y las Antillas Neerlandesas), los votantes fueron convocados a votar en un referéndum sobre la unión continua con las otras cuatro islas de la federación o la separación.

De acuerdo a los resultados del referéndum realizado en la isla el 22 de junio de 2000, Sint Maarten pasaría a tener un gobierno separado y un estatus similar al que posee actualmente Aruba  (separada de las Antillas Holandesas desde 1986). Aunque estaba prevista la separación para el 15 de diciembre de 2008, ésta se concretó el 10 de octubre de 2010.

Sint Maarten es la parte sur y menor (posee 3.400 hectáreas ó 34 km²) de la isla de San Martín y está separada de la parte francesa por una frontera terrestre (cuyo límite no es visible).

La capital es Philipsburg, donde esta el Parlamento y la mayoría de los servicios gubernamentales.

Los asentamientos dispersos se centran principalmente en las zonas bajas cerca de la costa, pero están comenzando a extenderse en las alturas de los cerros.

Su territorio insular también incluye las islas deshabitadas Guana Key, Hen & Chickens, Cow & Calff, Molly Beday y Pelikan Key.

La economía de Sint Maarten se basa en el turismo, los casinos y las actividades bancarias (además en nuestro recorridos vimos varios locales de diversión nocturna “para adultos”).

Resumiendo 14 Casinos, 37 playas, un rígido secreto bancario y un sinnumero de locales nocturnos… sin duda un paraíso con muchas alternativas para “pecar” de lo lindo.

Se estima que alrededor de un millón de turistas la visitan por año. En temporada de vacaciones, la isla también se convierte un punto de parada para muchos cruceros, como el nuestro. Esto implica que el tráfico en la isla varía en función a más o menos cuantos buques llegan. En temporada, puede recibir un máximo de diez barcos por día, sin embargo hoy éramos 4 los invitados.

El Aeropuerto Internacional Princesa Juliana esta entre las tierras bajas de la Bahía y es la puerta de entrada vía aérea a la isla, y es famoso por estar pegado a las playas de la Simpson Bay, donde en un video de youtube se puede ver un avión aterrizando casi encima de los bañistas de la playa.

¿ Qué hicimos ?

Los servicios, que no siempre son baratos, en nuestra nave, suelen ser variadísimos. Y es así que la oficina de excursiones de a bordo brindaba 23 posibilidades de paseo en St. Maarten, cuya duración iba desde una hora y media a cuatro horas y media, y los valores partían desde US$ 49,99 y trepaban hasta los US$ 119,99. Como verán todos precios parecían de “oferta” (lo digo por el ,99 ) sin embargo decidimos salir “sin reservas” y tratar de indagar qué playa sería la mejor para conocer.

En el puesto de turismo del centro comercial que está en la propia terminal de cruceros una no muy agradable empleada nos dijo que la isla tenía 37 playas y que ella “no podía recomendar ninguna” (sic).

Entiendo que no quiera hacer favoritismo, tratándose de emprendimientos privados, pero igualmente me parece que podría haber intentado dar un pantallazo de algunas de las virtudes sobresalientes de alguna.

Algo compungidos por la severa respuesta dimos algunas vueltas entre los locales que en el puerto se atiborran y descubrimos Das Cigars donde una torcedora y una vendedora nos recomendaron visitar en la parte francesa de la isla la Oyster Bay. Luego de comprar algunos puros agradecimos la info que en Turismo no habían podido/sabido darnos.

Oyster Bay

La paradisíaca playa de la Oyster Bay

La parada de taxis de la terminal es más parecida a una mini terminal de buses, ya que se agrupan por destinos los pasajeros, que suben en vans de 10 pasajeros. El viaje de ida y regreso hasta Dawn Beach (junto a Oyster Bay), costó US$ 12 por persona. Una vez allí las sillas y sombrilla costaron otros US$ 10.-, el snorkel, la luneta y las aletas (patas de rana) otros US$ 10. El balde con 6 cervezas en hielo y algo de comer (compartido) US$ 22,70. Es decir, dos personas gastamos unos US$ 70 dólares, sin contar en las chucherías que compramos al regreso.

Sin duda, entonces, no hubo un ahorro sustancial respecto de lo que ofrecía la agencia de viajes del barco. Sin embargo manejamos nuestro tiempo, comimos, nadamos y bebimos tal como queríamos, disfrutando de una de las mejores playas del mundo, de arenas blancas, agua cristalina y peces por doquier.

Por la tarde volvimos al Epic y nos sentimos cómodos de regresar a ese hogar, tomar el té y disfrutar de sus mil actividades, hasta que nos deje en St. Thomas para vivir nuevas aventuras.

Mas info sobre St. Maarten

Fuentes: Wikipedia/Noticias de Cruceros
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Ricardo Marengo

Periodista turístico argentino. Trabajó en las revistas: Weekend, Lugares y Buenos Aires Herald Travel Magazine. También en el suplemento Leisure & Travel del diario Buenos Aires Herald. Como representante de Seatrade Group llevó a cabo la Seatrade South America 2012. Es conductor radial y referente del mundo de los cruceros en su país. Anualmente realiza 4 cruceros o más, desde hace una década, donde no solo realiza notas a bordo, sino que también elabora (a pedido) un informe de estado y servicio para la naviera. En la actualidad está conduciendo micros televisivos ( sobre cruceros ) para la televisión argentina. Es patrón de yate vela/motor e instructor de yachting para niños. Es voluntario de la Fundación Goleta Escuela Santa María de los Buenos Ayres. Fundador de Cruises News Argentina y Noticias de Cruceros. 

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  1 comment for “St. Maarten, un paraíso de placeres prohibidos

  1. alicia beltran
    22 marzo, 2012 at 05:21

    Todo bien pero no me lo imagino con el peinado de Rodrigo de Triana gritando TIERRA en lo alto del mastil,jajajaj.Que feo se ve el barco.Disculpe la sinceridad.

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