Río a “Máxima Velocidad”

Río de Janeiro recorrido en un bus urbano puede convertirse en una experiencia de mucha adrenalina.

El MSC Musica pasando al costado del Pan de Azúcar

El MSC Musica pasando al costado del Pan de Azúcar

Luego de navegar las 1.018 millas náuticas desde Buenos Aires, el MSC Musica llegó a Río de Janeiro, puntualmente a las 0900 hs.

La entrada a la bahía de Guanabara es maravillosa, con el sol recién despertando e iluminando el fuerte de Copacabana, la playa homónima, el Parque do Flamengo, el Aeropuerto Santos Dumont, el apostadero naval, la Iglesia Candelaria y finalmente nuestro amarradero, donde un par de días antes había estado en el Costa Fortuna.

Las excursiones en las que uno podía anotarse en la agencia de viajes de a bordo eran “Gran Excursión al Corcovado y Pan de Azucar” (US$ 129.-), “Corcovado” (US$ 76.-), “Pan de Azucar” (US$ 82.-), “Río Cidade Maravilhosa” (US$ 44.-), “Excursión en Jeep” (US$ 65), “Tranfer a Copacabana o Ipanema” (US$ 35.-) “Petrópolis, La ciudad imperial” (US$ 85.-) y una que aparentemente no tuvo inscriptos, ya que no se anunció la partida de la misma fue “La visión de Niemeyer, Niteroi y el Museo” (US$ 75.-).

Si embargo como ya conocía la ciudad, mi elección fue armarme un cititour a medida.

Río de Janeiro es la capital del estado homónimo, y también de una de las más importantes ciudades de Brasil. Considerada por muchos como la ciudad más hermosa de América del Sur y una de las más bellas del mundo.

Gaspar de Lemos cuando entró con su barco la bahía de Guanabara confundió la bahía con la desembocadura de un río, y la llamó Río de Janeiro, que significa Río de Enero.

La ciudad fue fundada el 1º de marzo de 1565, por Estácio de Sá. Río de Janeiro fue la capital de Brasil de 1764 a 1960, cuando la sede del gobierno federal fue transferida a Brasilia. Entre 1808 y 1815 fue la capital del Reino do Portugal e dos Algarves, como era oficialmente designado Portugal en la época. Entre 1815 y abril de 1821, fue la capital del Reino Unido de Portugal, Brasil e Algarves ante la elevación de Brasil a parte integrante del Reino Unido.

La ciudad es famosa por las playas de Copacabana e Ipanema, por la estatua gigante de Cristo, el ” Cristo Redentor” sobre el Cerro del Corcovado, por la celebración anual del Carnaval, y por la montaña monolítica conocida como [Pão de Açúcar]. El nombre de esta montaña ha sido traducido erróneamente en varios idiomas como “pan de azúcar”, cuando realmente no se refiere a ningún tipo de pan, sino, según una versión del historiador Vieira Fazenda, a los bloques de azúcar de forma cónica que se preparaban para su exportación en el siglo XVI. El equivalente más correcto de Pão de Açúcar, sería entonces “piloncillo” (en México), o “panela” (en Colombia y Venezuela), aunque es tradicionalmente conocido en español y otros idiomas como Pan de Azúcar.

Rio de Janeiro es famosa también por sus características geográficas y urbanas, al estar construida en una zona poco propicia para el establecimiento de una metrópoli, pues es una zona muy reducida, limitada por el oceáno y por la sierra, lo que hace que a veces el ancho de la ciudad se reduzca a menos de diez cuadras. La ciudad tiene una laguna, Rodrigo de Freitas, al norte de la playa de Leme. Estas características geográficas y geológicas requirieron un esfuerzo adicional de los urbanistas, que trazaron numerosos túneles y puentes para hacer posible el tráfico rodado entre las distintas áreas de la ciudad. Destaca el trabajo del urbanista y paisajista brasileño Roberto Burle Marx, cuyo trabajo más famoso es, probablemente, el diseño ondeado en blanco y negro que hay en las calzadas de la avenida Atlántica, el cual se ha convertido en logotipo de la ciudad. Burle Marx además participó en el diseño y construcción del Aterro do Flamengo, donde fueron ganados al mar 1.200.000 metros cuadrados, en lo que se convertiría en parque público a orillas del mar, junto a la playa de Flamengo, en el barrio del mismo nombre.

Espacios culturales

Como muestra del Río urbano basta y sobra con la bellísima fachada del Teatro Municipal, un señorial palacio de ensueño en cuyo escenario brillaron, entre otros, Maria Callas, Igor Stravinski, Kurt Mazur al frente de la Filarmónica de Nueva York, el Ballet Kirov, Zubin Mehta dirigiendo a la Filarmónica de Israel y hasta el músico de vanguardia Philip Glass. Con una amplia cartelera de conciertos, ópera y ballet, el Teatro Municipal es sólo una de las múltiples alternativas culturales que ofrece Río de Janeiro. Sin ir más lejos, a pocos metros se encuentran el Museo Nacional de Bellas Artes y la Biblioteca Nacional, donde se preservan originales de la literatura clásica brasileña y un ejemplar de la Biblia de más de 500 años de antigüedad.

Si su pasión son los museos le sugiero que visite el Museo Histórico Nacional, donde está todo lo referido a la época y las costumbres imperiales; al Museo de la República, que exhibe documentos de los tiempos en los que Río era la capital de Brasil; al Paço Imperial, un edificio construido en 1743; y, por supuesto, a Petrópolis, la ciudad imperial en la que se puede recorrer el palacio de veraneo de Don Pedro II y el museo del lugar, además de fastuosos y floridos jardines.

Otros interesantes museos son el de Arte Moderno (MAM), el de Arte Naïf, el de Imagen y Sonido, que posee la mayor colección nacional de films, documentos y grabaciones de la música popular brasileña y el Centro Cultural Banco do Brasil, instalado en una construcción de 1880.

Como para redondear este panorama de arte, historia y cultura, en el Parque de Flamengo se encuentra el Museo Carmen Miranda, en realidad el gran homenaje de la ciudad a la diva brasileña que deslumbró a Hollywood en la década del ‘40. Aunque había nacido en Portugal, la estrella llegó a muy temprana edad a Río de Janeiro y, después de maravillar con su voz, su cuerpo y su inigualable aura a los cariocas, partió a los Estados Unidos y brilló a la par de Ingrid Bergman, Marlene Dietrich, Greta Garbo y Bette Davis. En el museo, formado por varios salones unidos por hermosos jardines, se pueden conocer objetos personales, vestidos, accesorios, joyas utilizadas en los films, tapas de sus primeros discos, premios recibidos a lo largo de su carrera y fotografías de sus películas más famosas, entre ellas Copacabana, en la que actuó junto a Groucho Marx.

Pero mi corazoncito me tiraba a un paseo por las playas, y quizás la búsqueda de aquella mítica garota que inspirara a Vinicius de Moraes y Tom Jobim.

Entonces fui hasta Zenith Cambio & Turismo en la avenida Río Branco n° 25 B, me hice de algunos reales y justo en frente me tomé el “Bondi” (bus) 123, el que luego de un aterrador viaje a Máxima Velocidad (tal como le ocurriera a Sandra Bullock en el filme) me dejó a dos cuadras la famosa Ipanema.

Ya en la playa me dediqué a leer y tomar sol, no sin antes alquilarle un par de sillas y una sombrilla a “Dilma” en el puesto número 65. Ella con un gran sentido del humor aclara que es la “presidenta de la playa” pero se queda corta, ya que puede asesorarlo para comprar los mejores sandwiches o la mejor caipirinha que se puede tomar en la playa y alrededores.

Dilma

Dilma, la presidenta de la playa, junto a su puesto en Ipanema

Por la tarde, recordando la “Bossa Nostra” de Les Lhutiers, me retiré sin encontrar a la garota y totalmente incinerado por el sol ardiente.

Una vez más tomé el bólido blanco número 123, donde el boleto sale 2,75 reales, y corriendo como si se tratara de la versión “obnibusera” (como dirían mis amigos uruguayos) del Dakkar, le depositará justo al lado de la terminal Pier Mauá, donde descansa y se reaprovisiona el MSC Musica.

Al soltar amarras, el barco, tomó rumbo hacia Buzios, que dista a 119 millas náuticas, sonando su Sirena en tono de despedida. Mañana nos espera la primer escala donde deberemos bajar en “tender”, esos pequeños catamaranes que lo acercan a la costa en aquellos sitios donde el barco no tiene un muelle apropiado. ¡ Hasta mañana !

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Fuente: Noticias de Cruceros
Foto Dilma: Gentileza de Juan Martín Leonetti
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Ricardo Marengo

Periodista turístico argentino. Trabajó en las revistas: Weekend, Lugares y Buenos Aires Herald Travel Magazine. También en el suplemento Leisure & Travel del diario Buenos Aires Herald. Como representante de Seatrade Group llevó a cabo la Seatrade South America 2012. Es conductor radial y referente del mundo de los cruceros en su país. Anualmente realiza 4 cruceros o más, desde hace una década, donde no solo realiza notas a bordo, sino que también elabora (a pedido) un informe de estado y servicio para la naviera. En la actualidad está conduciendo micros televisivos ( sobre cruceros ) para la televisión argentina. Es patrón de yate vela/motor e instructor de yachting para niños. Es voluntario de la Fundación Goleta Escuela Santa María de los Buenos Ayres. Fundador de Cruises News Argentina y Noticias de Cruceros. 

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  2 comments for “Río a “Máxima Velocidad”

  1. SUNKUNLI
    26 enero, 2013 at 09:24

    Si la aproximación a Río de Janeiro en avión es impactante, cómo será llegar en barco, contemplando tanta belleza junta.

    Excelente relato que me trae recuerdos de Río de Janeiro, hermoso lugar.

    Seguiré la Bitácora de la Navegación.

    Saludos,
    SUNKUNLI

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