Alta Mar

Extractado de una nota publicada en el diario La Nación en 1909 por Roberto J. Payró, periodista, dramaturgo y escritor argentino (1867-1928), acerca de un viaje por mar.

Alta Mar por Roberto J. Payró

En los años de Roberto J. Payró , la única forma de unir Argentina con gran parte del mundo era través de los transatlánticos. Y es luego de un viaje, que el genial dramaturgo escribió estas líneas en forma de artículo para el diario La Nación el 9 de agosto de 1909. He aquí un extracto de dicha nota.

Alta Mar por Roberto J. Payró

En este elemento insólito para el no marino, hasta los que aparentemente nada sufren con el inacabable vaivén del mar, se encuentran en estado extraño, incapaces de cuanto no sean las nimiedades que volverán a desdeñar apenas pongan la planta en tierra firme.

En esta situación anómala, es evidente que la generalidad no acertará con fórmulas de futuro, ni ha de trazarse planes de conducta ni combinara y sintetizará ideas complejas, ni aun podrá conjeturar la posición relativa que ocupa en el mundo o que ha de ocupar una vez vuelto a él.

Porque estamos fuera. Desde hace varios días solo nos vincula al resto de la humanidad el recuerdo del último puerto, la esperanza del que alcanzaremos más tarde, y la silueta de algún barco que se cruza con el nuestro, llevándose todas las miradas y hasta un poco de bien explicable afecto.

Y así estamos aislados, en este mundo infinitamente pequeño que rola y cabecea entre los dos inmensos infinitos del cielo y el mar, átomo insignificante que pueblan otros átomos más insignificantes aun…

Insignificantes, no; por el contrario, significativos y en el más alto grado de la relatividad humana.

Aquí están representadas muchas razas, muchas clases, muchas profesiones, muchas fortunas.

De todo hay en este microcosmo con que juega cariñosamente el Atlántico. Pero esta sociedad abigarrada es más simplista que la que dejamos en tierra. Los amigos, aunque lo sean de ayer, son más amigos que en el mundo. Esto lo traen la soledad y la convivencia de todas las horas, durante varios días.

Por el momento formamos un grupo compacto, sin diferencias ni rencores, pocos días bastaron para llegar a la intimidad. Cualquiera que nos viese, afirmaría que nos queremos, como si formásemos una familia feliz. Nuestro mundo real acaba, en efecto, en las bandas (costados) del buque; al otro lado está la realidad.

Al abrigo de la necesidad, lejos de la competencia, la envidia, el combate diario, los cumplidos y las galanterías se cruzan entre todos. Las sinceras y a un tiempo falsas-por lo efímeras demostraciones de amistad, las ocasionales y exageradas aprobaciones admirativas, los ofrecimientos sin objeto ni motivo… Somos solidarios forzosa y voluntariamente, al hallarnos aislados, sin más apoyo que nosotros mismos…

Y el mar que desde hace tantos siglos canta su misma endecha inspiradora con distinto compás, amigo fiel en este viaje, sereno y sonriente, murmurará: Cuando estéis de nuevo en el mundo, ya estaréis en plena vida, libres de entregaros a todas las pasiones, a todos los intereses, a todas las mezquindades, a todos los odios…

Quisiera ver como volvéis a mi algún día, a mi que os he unido y que conservéis entonces en vuestras almas los nobles sentimientos que en ellas desperté: la tolerancia, la afabilidad, el cariño… ¿Seréis tan desgraciados que, una vez en tierra no podáis seguir considerándolos a bordo, sin intereses contrapuestos, solidarios frente al enemigo común?

¿Nunca comprenderá el hombre cuán fácil sería prolongar indefinidamente la armoniosa vida del mar?

Fuentes: Roberto J. Payró / Diario La Nación (1909) / Compilado por Natalio Marengo para Noticias de Cruceros
Alta Mar
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Natalio Marengo

Escritor, navegante, periodista, decorador e historiador. Nació en Buenos Aires y se radicó desde su adolescencia en Mar del Plata (Argentina). Los primeros años de su trabajo fueron dedicados al dibujo publicitario y diseño industrial. Con una ciudad donde la construcción desbordaba en nuevos estilos, desde el 1962 hasta al '99 se dedicó ininterrumpidamente a la decoración, instalación de negocios, hoteles y diseño de muebles, realizando en total 532 obras esparcidas principalmente en Mar del Plata, Buenos Aires y el resto del país. Sus viajes, entre los años 1974 a 1984, visitando algunos países de América, España, Francia e Inglaterra, profundizaron sus conocimientos con valiosa documentación. Entre sus actividades se cuentan la de docente en decoraciones, historia del mueble e historia del arte; de columnista en diarios y revistas internacionales; y de conferencista brindando charlas y audiovisuales de los temas que le competen. Libros publicados: Desde la Bohardilla (1990) - Fábulas Elementales (1991) - De Cara al Mar (1993) - Historias del Mar (1999) - Génesis (2003) - Guía de otra Mar del Plata (2007) - Mercado de Pulgas (2009) - Historias del Mar (2° edición con más páginas e historias) (2013)