De Santorini a Islandia: La turismofobia al desnudo

Grecia, Barcelona, San Francisco… Los destinos más populares para el turismo de cruceros generan al mismo tiempo resistencias y apoyos a la industria. Y en algunos ya se está poniendo topes a los arribos.

Turismofobia-Svein-Ingvald-Opdal-1

Los tursimofóbicos alegan que el turismo masivo altera la economía, elevan el valor de las propiedades, satura los servicios y cambian el estilo de vida local. En la vereda opuesta, comerciantes y quienes se benefician con esta actividad defienden los beneficios económicos que genera.

Hay destinos que son fértil caldo de cultivo para la turismofobia y pueden volverse verdaderas pesadillas, no sólo para los residentes que se sienten invadidos, sino también para quienes buscan en el viaje es la oportunidad de conocer la cultura y el estilo de vida locales.

En ciertas escalas ya es imposible conseguir mesa en los restaurants, hay que hacer fila para entrar a los museos o cualquier lugar de interés y a menudo hasta se vuelve difícil caminar por las calles.

Y aunque la turismofobia logra mayor o menor apoyo local, según los casos, en el otro extremo quienes trabajan con el turismo en esos lugares prosperan y también se reparten sus considerables beneficios con las poblaciones locales.

Ahora, la polémica volvió a ponerse al rojo vivo en la isla griega de Santorini, uno de los destinos turísticos más solicitados en el Mediterráneo, cuyo gobierno acaba de anunciar que reducirá en un 20% el número de visitantes que arriban por mar.

Lo cual, por cierto, ha puesto en alerta a las navieras. Sin embargo, la Cruise Line International Association (CLIA) anticipó que respetarán el límite que imponen las autoridades de la isla.

Sin embargo, los comerciantes de Santorini no están en absoluto de acuerdo y anticiparon que resistirán la medida.

“El 70% de los habitantes depende del turismo -explicó Nikos Nomikos, presidente de la entidad que los agrupa-. Cada persona que llega por esta vía desembolsa aquí un promedio de € 150 diarios en tiendas, restaurantes o cafés.”

Y agregó: “Vivimos de esto, no queremos límites, sino que venga aún más gente”.

Un Quinto Menos

Turismofobia-Santorini-1

El turismo ha transformado Santorini. Tras el terremoto de 1956 la isla se quedó casi desierta. En las décadas del ‘70 y ‘80, localidades como Oia, Fira o Imerovigli atrajeron emprendimientos hoteleros e inversiones en restaurants. Desde entonces la población se duplicó y hoy alcanza los 25.000 habitantes.

A partir de 2019, sólo 8000 visitantes podrán desembarcar en Santorini por día, lo cual implica una reducción de un quinto en turistas de cruceros.

Las estadísticas oficiales indican que el promedio de viajeros que llegan a Santorini asciende a 10.000 diarios. Esto hace un total de dos millones al año, de los cuales la mitad llega en barco.

Sin embargo, las autoridades distinguen entre aquellos que se hospedan en un crucero y permanecen en Santorini un promedio de siete días y los que arriban por la mañana y se van por la tarde o noche, con un ‘ciclo de consumo’ de sólo doce horas.

El ayuntamiento le da la bienvenida a los primeros, aunque los segundos hace tiempo han dejado de agradarle demasiado.

Turismofobia-Nikos-Zorzos

Nikos Zorzos

Santorini “se está convirtiendo en un destino turístico saturado de visitantes y no puede gestionar un aumento continuo en la llegada de turistas”, afirmó el alcalde Nikos Zorzos en una entrevista que publicó el diario estadounidense Wall Street Journal.

“Muchos dependen del turismo en Santorini, pero es necesario ceder para que el sector crezca de forma razonable”, agregó el edil.

Y siguió: “El suministro eléctrico está funcionando al límite de su capacidad. Con la red de agua potable pasa algo muy parecido. La producción de basura se ha duplicado en el último lustro… Si no controlamos esta entrada masiva de personas, acabaremos arruinando la isla.”

Desnudo en los Fiordos

Turismofobia-Fiordos

Durante el verano septentrional, los fiordos noruegos son un destino privilegiado de la industria de los cruceros.

Reacciones en igual sentido se presentan en escenarios muy disímiles, y con manifestaciones a veces muy visibles.

En los primeros días de agosto, por ejemplo, el dirigente del Partido Verde de Noruega Svein Ingvald Opdal, de 71 años de edad, llegó al hartazgo cuando vio aparecer una vez más un gigantesco crucero frente al fiordo donde ha veraneado toda su vida.

Furioso, quiso expresar in situ su molestia y sin más se desnudó frente al buque, esperando que el espectáculo funcionara como clara protesta contra una presencia masiva y constante que quiebra la paz de sus vacaciones.

Turismofobia-Svein-Ingvald-Opdal-2

Svein Ingvald Opdal, de frente (y vestido).

No se sabe si los huéspedes del crucero en cuestión alcanzaron a ver la figura del hombre posando en la cumbre del fiordo tal cual Dios lo trajo al mundo (aunque con siete décadas más).

Pero es probable que el mismo Opdal lo haya dudado, así que dobló la apuesta, y subió las imágenes a Instagram.

La televisión noruega se enteró del suceso y preguntó al político acerca de su disgusto.

Opdal dijo que su reacción había sido espontánea y que, más que nada, lo había hecho como divertimento.

Sin embargo, agregó que se siente sumamente molesto cuando su fiordo es invadido por 11.000 turistas en una semana. Lo cual, a su criterio, es una cantidad exorbitante.

Había llegado a su casa de vacaciones el miércoles 8 de agosto y desde ese mismo momento no había dejado de ver cómo arribaban los cruceros, sobre todo los fines de semana, con lo cual no había logrado tener un momento de tranquilidad.

Turismofobia al Borde del Ártico

Turismofobia-Islandia

Islandia esta de moda y el turismo crecer.Pero la turismofobia también.

Pero más allá de la anécdota, también es cierto que la economía de muchas ciudades, e incluso países enteros, gira en torno al turismo, en gran parte o completamente.

Según datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de Turismo (UNWTO) cuyo último cruce se realizó en 2016, el país más saturado por el turismo es Andorra, con 34 turistas por cada habitante.

No es un destino muy frecuentado por los cruceristas, por cierto. Sin embargo, en la lista siguen varios que sí lo son, como Macao, Mónaco, Hong Kong o Croacia.

Y hay también varios otros lugares donde aunque el turismo no es tan numeroso, pero igualmente genera importantes reacciones entre las poblaciones locales.

Islandia, por ejemplo, se está poniendo de moda. Y la llegada de visitantes creció tan velozmente en los últimos tiempos que ya se registran cerca de siete turistas por cada habitante.

Lo cual despierta una fuerte resistencia, tanto entre residentes como las autoridades.

Tanto así que, lo mismo que el gobierno de Santorini, las autoridades islandesas ya trabajan en una serie de medidas para acotar los arribos.

Entre ellas podría estar el establecimiento de un ‘impuesto a la naturaleza’, con el objetivo nominal de preservar el ecosistema. La finalidad última sería, sin embargo, limitar la llegada de los turistas.

Fuentes: Kvinnheringen / Shore Expert / Gnoristetinellada / Wall Street Journal / Explore Mediterranean / Shiptoria / BBC / The Telegraph / Noticias de Cruceros
De Santorini a Islandia: La turismofobia al desnudo
Califica esta entrada

Deja tu opinión

comentarios

Powered by Facebook Comments

Crystal Palace Hotel Noticias de Cruceros viaja con BUQUEBUS Quiena - Invierta en las compañías de cruceros

Alamo Rent a Car

Daily_Travelling_News Minerbi & Silveira Comunicación Corporativa Seguinos en Facebook Cruise Crew Only - Solo para tripulantes de Cruceros Artefisico