Thomas Larsen: Diálogos en el puente

El crucero a bordo del Crystal Symphony entre Nueva Orleans y Río de Janeiro le brindó al corresponsal de NdC la oportunidad de mantener una larga charla con el capitán de la nave y hasta de sacarse unas insólitas fotos en el puente de mando.

Thomas Larsen 2

Thomas Larsen y Guido Minerbi

El sueco Thomas Larsen, actualmente al mando del Crystal Symphony, ha trabajado para Crystal Cruises por más de tres años.

Antes fue capitán a bordo de naves de Star Cruises, tras lo cual estuvo al mando de un megayacht de 147m de eslora, el Topaz, con un tonelaje bruto de 12.000 gt, que al momento de su botadura era ¡el tercero del mundo en tamaño!

Le preguntamos al Capitán Larsen quién es el propietario de esta joya de los mares, y nos respondió que un acuerdo de confidencialidad que había firmado le impedía brindarnos esa información.

Esto, a no dudarlo, estimuló nuestra sana curiosidad, y consecuentemente googleamos y googleamos, aprovechando que a bordo del Symphony el acceso a internet es irrestricto y está incluido en el precio del pasaje.

Así averiguamos que ese yate pertenece a Mansour bin Zayed bin Sultan Al Nahyan, Viceprimer Ministro de los Emiratos Árabes Unidos y miembro de la familia real de Abu Dhabi. También nos enteramos de que el Topaz fue alquilado con frecuencia por la estrella de Hollywood Leonardo Di Caprio.

Thomas Larsen tiene 51 años de edad, está casado y tiene un hijo que actualmente reside en Tailandia. Nació en Höganäs, al sur de Suecia, cerca de la frontera con Dinamarca.

Desde muy joven se dedicó a la práctica del buceo y su gran héroe era Jacques-Yves Cousteau. Gracias a esta admiración deseaba convertirse en biólogo marino.

A los 16 años se embarcó por primera vez y trabajó como segundo cocinero. Cuando le ofrecieron pasar a cubierta aceptó de inmediato, porque como cocinero pertenecía al departamento de hotelería, mientras que allí estaría en el rango más bajo de la marinería, pero en camino a convertirse en oficial y, eventualmente, en capitán.

Así comenzó su carrera como deck boy. Acumuló 36 meses de experiencia, y la Academia de Marina Mercante en Kalmar (Suecia) lo admitió en 1998. Allí adquirió los conocimientos teóricos requeridos para graduarse, y tres años más tarde se recibió con un título de Master.

Currículum & Aspirantes

Como capitán, su principal responsabilidad es “llevar tanto a los huéspedes como a la tripulación del punto A al punto B con la mayor seguridad”.

Al hablar de la naviera, su semblante se ilumina y afirma que “Crystal ofrece un producto de primera clase, y prácticamente no hay rincón del mundo que no haya visitado”.

Por mera coincidencia, el subcapitán del Symphony también es sueco, y la plana mayor incluye a oficiales de Polonia y Croacia.

El capitán Thomas Larsen considera que estar a bordo de un barco es una aventura que permite examinar muy profundamente el alma humana. La capacitación es su constante prioridad, máxime cuando de trabajo y seguridad a bordo se trata.

Le preguntamos cuál es la edad mínima requerida para quien desea trabajar en Crystal. Y si bien esperábamos que nos respondiera que no menos de 18 años, nos dijo que no deben ser menores de 21. No deben ser demasiado jóvenes y deben contar con una experiencia razonable. El conocimiento del Inglés es obviamente una condición necesaria ya que ése es el idioma oficial a bordo.

Larsen cuenta, indudablemente, con un amplio y variado currículum. Entre otras habilidades, también es piloto de aviones y de submarinos pequeños. Fue precisamente por esto que en su momento le ofrecieron también pilotear el minisubmarino del Crystal Esprit.

En cierta oportunidad, sus múltiples calificaciones confundieron a un periodista oriental que lo entrevistaba. Y cuando leyó la nota, Larsen se sorprendió: “¡Encontré que me definía como un ‘astronauta’”, recuerda con una sonrisa.

Thomas Larsen y los Piratas del Caribe

La charla se desarrollaba en la oficina de Larsen, mientras el Crystal Symphony navegaba por aguas del Caribe. El día anterior, en el informe cotidiano que hace el capitán desde el puente de mando y que puede escucharse por los altavoces diseminados por todo el barco, el Capitán había comentado que Jamaica se encontraba a babor y que navegábamos a unas 568 millas de Curaçao, nuestra próxima escala.

Había agregado que la profundidad del mar era en esos momentos de 1500 metros y que el médico de abordo, una doctora sudafricana, acababa de informar que “…todos los huéspedes y los tripulantes se encuentran en buenas condiciones de salud, y no se han registrado señales de escorbuto a bordo”.

Le preguntamos cuál era el motivo subyacente de esta afirmación, dado que el escorbuto amenazaba la vida de los navegantes en épocas que hoy parecen remotas, y que la causa era la falta de vitamina C durante largos lapsos.

El capitán sonrió ampliamente y dijo que siempre hace referencia a la ausencia de escorbuto con el solo propósito de romper el hielo: considera a esa frase, que siempre añade a su mensaje diario, como su marca registrada.

Pero aquella mañana el capitán no se limitó al escorbuto, y mencionó que algunos huéspedes le habían preguntado –no sin cierto grado de preocupación– si todavía había piratas en las aguas del Caribe.

Entonces aprovechó para impartir una clase maestra sobre piratas y piratería, con lo que reveló otra faceta de una personalidad multifacética, que incluye una arista de docente nato. Su discurso diario al mediodía enriquece siempre a quienes lo escuchan y les proporciona nociones muy valiosas.

También: Privateers, Bucaneros & Corsarios

Explicó que, efectivamente, entre la mitad del s. XVII y comienzos del s. XVIII, la piratería había sido una verdadera plaga en la región. Una de las principales bases pirata estaba en Port Royal, sobre la boca del puerto de Kingston (Jamaica), que en su momento era la mayor ciudad de todo el Caribe.

Al hablar de piratas, uno se refiere en efecto a cuatro categorías muy diferentes –agregó Thomas Laarsen–: piratas, privateers, bucaneros y corsarios.

  • Piratas: Eran hombres –y mujeres– que atacaban navíos y ciudades costeras tratando de robar o capturar prisioneros para exigir un rescate. En esencia, se trataba de ladrones con barco, que no discriminaban en lo que se refería a sus víctimas. Cualquier nacionalidad les daba igual, por lo general operaban sin el apoyo explícito de ninguna nación legítima y estaban al margen de la ley en cualquier lugar.
  • Privateers: Este término inglés no tiene una traducción precisa en Castellano, pero se refiere a mercenarios, semiempleados de cualquier nación que se encontrara en guerra. Contaban con su propio barco para atacar naves, puertos, ciudades e intereses de los enemigos de quienes los contrataran. Uno de los privateers más famosos fue el capitán Henry Morgan, quien peleó por Inglaterra contra España entre 1660 y 1670. Si bien saqueó ciudades españolas como Panamá y Portobelo, nunca habría atacado naves o puertos de otros países que no formaran parte de su ‘contrato’. Y jamás, bajo ninguna circunstancia, habría atacado barcos o intereses ingleses. Esto es lo que diferenciaba a los privateers de los piratas comunes.
  • Bucaneros: Eran un grupo diferente, que en el s. XVII tardío comenzó a ‘cazar’ ganado y cerdos en la isla La Española. Ahumaban luego las carnes para producir lo que en francés se conoce como ‘boucan’. Y lo que comenzó como un comercio –la venta de boucan a los barcos que pasaban por allí– degeneró en otra cosa cuando se dieron cuenta de que la piratería constituía un negocio mucho más lucrativo.
  • Corsarios: Finalmente, en la época de oro de la piratería, el término inglés ‘corsairs’ comenzó a designar a los privateers extranjeros. Y así fue como los privateers franceses comenzaron a conocerse como ‘corsarios’.

Bouchard, Corsario Heroico

De especial interés para los lectores argentinos: uno de aquellos corsarios se dirigió a lo que en aquel entonces se conocía como Provincias Unidas del Sur, las que acababan de independizarse de España. Se llamaba Hippolite Bouchard (Hipólito Bouchard, castellanizado) y se convirtió en corsario de esa nación recién nacida.

En uno de sus viajes llegó hasta California y tomó Monterrey. Así es cómo la bandera argentina está entre las de todas las naciones extranjeras que ocuparon la ciudad a lo largo de su historia, que actualmente flamean en su ayuntamiento.

Después Bouchard llegó al que en aquel entonces era el Reino de Hawaii, cuyo rey, Kameamea, fue el primer soberano extranjero que reconoció oficialmente la independencia de las Provincias Unidas del Sur.

Fotos en el Puente

Preguntamos al Capitán Thomas Larsen cómo llegó al comando del Crystal Symphony. Su primer trabajo para la naviera fue como capitán del Crystal Esprit, gracias a su experiencia en yachts y submarinos. Un tiempo después consideraba que esa actividad no debería ser permanente, pero cuando le ofrecieron comandar el Symphony, aceptó el nuevo desafío de inmediato.

Para entonces la entrevista iba llegando a su fin, habíamos ocupado mucho del valioso tiempo del capitán. Pero Noticias de Cruceros requiere que las fotos de los entrevistados se tomen en contexto, y el verdadero contexto para un capitán es el puente de mando.

Sin embargo, al igual que otras navieras, recientemente Crystal dejó de incluir el puente de mando y la sala de máquinas en los tours guiados para los huéspedes

Aun así, el Thomas Larsen ofreció escoltarnos al puente, y pudimos tomar algunas fotos. ¡Fue realmente una oportunidad única, de la que nosotros (y seguramente nuestros lectores) estamos profundamente agradecidos!

Sobre la Línea del Ecuador

Otros detalles para redondear la semblanza del capitán del Crystal Symphony:

Es extremadamente sociable, disfruta caminar con frecuencia por el barco, y muy a menudo tanto él como a sus oficiales comparten el almuerzo o la cena en la mesa de alguno de los restaurantes de a bordo con un buen número de huéspedes.

Sin perder ni una sola fracción de autoridad, el capitán no se encierra en una torre de marfil. Por el contrario, se esfuerza por ser ‘visible’, lo cual hace que caiga muy bien a todos los que está a bordo.

El 17 de enero, alrededor de las 11 de la mañana, sonó la sirena del barco para anunciar que estábamos cruzando la emblemática línea del ecuador, y que el Rey Neptuno acababa de abordarnos con sus feroces piratas, para bautizar a aquellos huéspedes que por primera vez cruzaban la línea imaginaria que separa los hemisferios Norte y Sur.

Un alto tribunal, encabezado por un juez (interpretado por el Director del Crucero, quien para la ocasión se había colocado una descomunal peluca blanca), encontró a todos ‘culpables’, por lo cual uno tras otro fueron arrojados a la piscina, no sin antes embadurnarlos por una mezcla aparentemente muy pegajosa.

Antes de terminar en el agua, cada uno de los condenados debió estampar un beso en la cabeza de un gran (y muy real) pescado.

Pero nuestra sorpresa fue mayúscula cuando el propio Capitán, que se hallaba en cubierta observando los ‘juicios’, también fue encontrado culpable, y sin miramientos fue embadurnado con su uniforme y arrojado al agua, que para entonces ya estaba turbia.

Nunca habíamos visto arrojar a un capitán a la piscina, pero Thomas Larsen sabe más que bien que el Rey Neptuno detenta la máxima autoridad en todos los mares y océanos del mundo. Y ni por broma quiso desafiarlo.

Para más información sobre Crystal Cruises, consulte a su agente de viajes o comuníquese con Reise Destination, llamando al +54 11 5254 9097.

Fuentes: Noticias de Cruceros

 

Deja tu opinión

comentarios

Powered by Facebook Comments

Costa: Una experiencia inolvidable Hotel Guerrero - Mar del Plata Noticias de Cruceros viaja con BUQUEBUS

Alamo Rent a Car

International Cruise Summit 2019

Daily_Travelling_News Minerbi & Silveira Comunicación Corporativa Seguinos en Facebook Cruise Crew Only - Solo para tripulantes de Cruceros

  1 comment for “Thomas Larsen: Diálogos en el puente

Comments are closed.