Desapacibles y contradictorias, las Islas Malvinas

Bajo condiciones meteorológicas bastante acordes con el estado de ánimo que enmarcaba su visita, el cronista de NdC desembarcó en Puerto Argentino, capital de las islas. Y ésta fue su experiencia.

Islas Malvinas - Crystal 2

“Una temperatura ambiente de 5º C en pleno febrero y una sensación térmica muy inferior, más el viento y las lluvias intermitentes, daban un aspecto triste a lo que tenía toda la apariencia de una tradicional villa inglesa, reforzada por la arquitectura de las viviendas, pubs, posadas, hoteles, iglesias y oficinas públicas, además de los vehículos circulando por el lado izquierdo de la calle.”

Quizá para los lectores no hispanohablantes, que habitualmente aceptan la otra denominación de las Islas Malvinas, desembarcar en Puerto Argentino no tiene la carga emocional que implica entre los argentinos, para quienes ese territorio es parte de un histórico y, por qué no, trágico pasado.

Algo similar sucede con los habitantes de las islas, hoy británicos de pleno derecho gracias a la Act 1983, la ley con la que parlamento inglés les concedió la ciudadanía.

Anteriormente los malvinenses pertenecían lo que colonialmente se denominaba ‘territorio dependiente’ y no gozaban de este status legal, que obtuvieron tras el conflicto bélico de 1982 entre Argentina y el Reino Unido.

Dejando esto de lado, y con la subjetividad que el tema entraña por igual para argentinos y kelpers –es evidente en numerosos carteles pegados en las vidrieras de Puerto Argentino–, una visita a estas islas es una oportunidad que no se presenta a muchos debido a la lejanía, el aislamiento y la poca accesibilidad del territorio.

Una Geografía Familiar

Lo primero que impresiona al arribar al extremo nordeste de Gran Malvina es su similitud topográfica con los sistemas de Tandilia y Ventania, al Sur de la Provincia de Buenos Aires.

Asentadas en una proyección de la plataforma continental patagónica, esta isla y su contrapartida, Soledad, así como los innumerables islotes que componen el archipiélago, están separadas de las costas continentales argentinas por poco más de 500 kilómetros.

Con un nivel de precipitaciones más generoso que en el continente, el clima es uno de los aspectos que dificulta tanto las comunicaciones como los arribos, que casi siempre se dan, como en este caso, en Puerto Argentino.

Así, acompañado por la inclemencia habitual del Atlántico Sur, en la mañana de un sábado arribaba el Crystal Symphony y la mayor parte de sus huéspedes encaraba una jornada de descubrimiento y ecoturismo, o de reflexiva introspección para algunos de los pocos argentinos a bordo.

La lejanía se había salvado con una jornada completa de navegación con buen tiempo desde Puerto Madryn, como contrapartida al clima inhóspito que aguardaba en las islas.

Esto había permitido actividades al aire libre, incluso disfrutar de la elegante piscina, con su icónica escultura caballos de mar en bronce, símbolo de Crystal Cruises.

Islas Malvinas - Grupo

El grupo de argentinos a bordo, con Rodrigo Pérez Freiría al frente.

Huellas En El Mar

Finalmente, NdC llegaba a Malvinas gracias a la invitación de Rodrigo Pérez Freiría y Reise Destination, para encontrar una experiencia realmente enriquecedora, tanto entierra como a bordo.

Mientras pasaban los días de este ‘Tierra del Fuego Passage’, Rodrigo, sus socios y el grupo de argentinos y uruguayos con quienes el cronista compartía el Symphony, le brindaban ese tipo de información que sólo pueden ofrecer los agentes de viaje experimentados. Y eso le permitía apreciar de forma más abarcadora todo lo que un crucero de lujo tiene para ofrecer…

Así, mientras la estela del crucero dibujaba, al decir de Charly García, ‘huellas en el mar’, era posible disfrutar cada vez más de un viaje con tantos detalles especiales e impresiones, que se vuelven difíciles de enumerar.

Aunque la primera certeza sería que, claramente, tras de viajar en un crucero seis estrellas, se volvería complicado mantener la objetividad con otras compañías cuyas ofertas se orientan a mercados y públicos diferentes.

Lo dice habitualmente la gente de la naviera: tras unos días a bordo de uno de sus barcos, es habitual que el pasajero quede ‘crystalizado’.

Eso significa empezar a tomar como habitual que los ascensores no tarden nunca más que unos segundos en llegar, y que casi siempre estén vacíos.

O que los espacios públicos parezcan poco transitados, con lo que la nave puede sentirse por momentos inhabitada, aun cuando se sabe positivamente que el pasaje está completo.

La amabilidad, predisposición y ubicuidad del personal, la limpieza absoluta, los espectáculos, la música en vivo, e incluso la tecnología –televisión digital de 4K, servicios interactivos, y conexión a internet permanente gratuita—son todos factores ‘altamente cristalizadores’.

¡Y también la gastronomía, por supuesto!

Un Bocado Para Cada Momento

Desde el más humilde plato de pasta hasta la langosta, el caviar y la centolla, pasando por el sushi, la cocina oriental, o las ofertas de la heladería, el bistró, el grill para la comida rápida, la churrascaría, el elegantísimo restó Waterside, o los exclusivos Prego y Umi Uma, la experiencia gastronómica a bordo del Crystal Symphony es incomparable.

Abarca desde el desayuno hasta la cena, y también los vinos, que van cambiando día a día y son excelentes, más aun con la guía del sommelier de turno.

Pero como si todo esto fuera poco, el huésped incluso puede disfrutar de tantas delicias culinarias sin salir de su cabina, ya que el servicio all inclusive contempla el room service durante las 24 horas.

La heladera, además, está bien provista en todas las cabinas, incluso con un par de botellas de vino o de licor a disposición en todo momento.

Además, en las suites se mantienen bien provistas las máquinas de café express con sus respectivas cápsulas, frutas y amenidades, gestionadas por mayordomos eficientes.

Actividad Física & Salud

A bordo del Crystal Symphony las cenas normalmente incluyen una oferta de platos contemporáneos y una selección de comidas más tradicionales.

Mientras tanto, en todos los restaurantes, bares y zonas al aire libre el servicio es realmente eficiente, amigable y extrovertido, y el personal se desempeña con naturalidad envidiable, sólo comparable a su gran profesionalismo.

Por otra parte, tanta ingesta de calorías puede evitar la contrapartida de la culpa, si se aprovechan también las posibilidades de ejercicio físico al alcance de los pasajeros.

Abarcan no sólo un gimnasio completísimo, la cubierta de paseo, la pista de tenis, los drive de golf, sino también todo un circuito de máquinas al aire libre en distintos niveles de la zona de popa.

Todo esto se complementa con sesiones y clases de yoga y Pilates. Y, por supuesto, también el spa para recargar energía y recuperar la plenitud a través de masajes holísticos, tratamientos détox, de belleza y cosméticos. Los profesionales de este sector ofrecen además charlas complementarias sobre salud y bienestar.

Un Sábado en Islas Malvinas

En medio del gris y la borrasca, temprano en la mañana se completó el trayecto de unos veinte minutos en tender hasta el pequeño muelle de Puerto Argentino.

Allí se encuentran la oficina de información turística, los servicios migratorios y de aduana. Allí también esperaban a los pasajeros numerosos servicios de excursiones.

Una de esas típicas cabinas telefónica roja y el tradicional bus de dos pisos daban un toque londinense al exiguo poblado.

Sobre Ross Road, la arteria que bordea la bahía, se extiende la mayor parte del circuito turístico que usualmente se recorre a pie, aunque ese día muchas de sus atracciones no estaban disponibles, ya que era sábado.

Una temperatura ambiente de 5º C en pleno febrero y una sensación térmica muy inferior, más el viento y las lluvias intermitentes, daban un aspecto triste a lo que tenía toda la apariencia de una tradicional villa inglesa, reforzada por la arquitectura de las viviendas, pubs, posadas, hoteles, iglesias y oficinas públicas, además de los vehículos circulando por el lado izquierdo de la calle.

Excursiones & Casco Urbano

A pesar de lo poco apacible que se presentaba el tiempo, el mar se había mantenido en calma y permitido bajar del tender sin esperas ni contratiempos.

Entonces los pasajeros optaron por algunas de las excursiones disponibles:

  • Exploración y avistaje de pingüinos en Bluff Cove
  • Travesía 4×4 a la colonia de pingüinos de Rock Hopper
  • Trekking en la naturaleza
  • Caminata histórica por Puerto Argentino
  • Los campos de batalla de la Guerra de Malvinas
  • Puerto Argentino desde un avión

Sin embargo, un grupo de argentinos prefirió concertar con un agente local el viaje de casi 80 kms hasta el cementerio de Darwin, donde se encuentran las tumbas de los soldados caídos en la contienda entre Argentina y el Reino Unido.

Otros simplemente prefirieron familiarizarse con la geografía de Puerto Argentino, recorrer los puntos de interés del casco urbano, como el paseo costero.

Allí se levantan el monumento que conmemora la victoria de los ingleses y un busto de Margaret Thatcher. Más adelante: varios pubs, la casa del gobernador, el Hotel Malvina, y por supuesto, las infaltables tiendas de souvenirs.

De Nuevo a Bordo

Escapando al mal tiempo y al fantasma de un pasado doloroso, el cronista regresó al crucero antes que los demás, tratando de internalizar una experiencia con sentimientos encontrados.

Por un lado estaba la satisfacción de haber conocido uno de los lugares más remotos del planeta. Por el otro, el hecho de que mucho de lo vivenciado durante ese paso por Malvinas patentizaba la dificultad de reconciliar las posiciones pasionales de sus moradores con su acervo argentino.

Sin embargo, para la mayor parte de los viajeros del Symphony, una vez traspuesta la planchada y nuevamente en el atrio, todo volvía a su justa dimensión y las Malvinas quedaban simplemente como un destino más dentro del ‘Tierra del Fuego Pasaje’.

Ateridos pero felices, regresaban a la comodidad y el lujo del crucero que, tal como estaba previsto, al caer la tarde levaría anclas y se despediría de las islas para navegar por el estrecho de Drake y el Canal Beagle, para sobrepasar después la Isla de los Estados, con rumbo hacia la que hasta la semana pasada fue la ciudad más austral del mundo: Ushuaia.

Pero eso es material para otra crónica…

Islas Malvinas - Crystal Symphony - Té

Té con scons a bordo del Crystal Symphony.

Para más información sobre Crystal Cruises, consulte a su agente de viajes o comuníquese con Reise Destination, llamando al +54 11 5254 9097.

Fuentes: Noticias de Cruceros

 

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