Buenos Aires condiciona el descenso de tripulantes

Las navieras deben resolver la situación a bordo de barcos inactivos en todo el mundo. En Argentina no podrán descender si no es imprescindible por la operatoria portuaria.

Buenos Aires - Crew Wind Surf

El número de tripulantes a bordo de un crucero varía notablemente, según el tamaño de la embarcación, la categoría y los servicios que ofrece cada naviera.

Mientras que ayer en el Puerto de Buenos Aires todas las cámaras se posaban en los nerviosos huéspedes que descendían del MSC Musica, que finalmente lograban autorización para desembarcar tras de cierre de fronteras a causa de la pandemia de coronavirus, muy pocos prestaban atención otra situación complicada: la de los tripulantes.

Casi al mismo tiempo, el Ministerio de Transporte argentino disponía que a partir de ese momento los tripulantes extranjeros no residentes en el país sólo podrán descender a tierra en caso de que:

  • No presentan síntomas de enfermedad y vengan de navegar por más de 14 días sin atracar en ningún puerto de países o zonas afectadas por el coronavirus.
  • No presentan síntomas de enfermedad y no hayan embarcado, transitado, o sus barcos amarrado en los últimos 14 días en ningún puerto de países o zonas afectadas por el coronavirus.

Por otra parte, los que no presentan síntomas y en los últimos 14 días no hubieran transitado por zonas afectadas por la pandemia, deberán cumplir con las normas y protocolos que disponen las autoridades sanitarias argentinas.

No Descender si No lo Impone la Operatoria Portuaria

Lo anterior implica el distanciamiento social (evitar el contacto cercano con otras personas) en caso de tener que descender del barco por necesidades de operatoria portuaria en Buenos Aires.

Sin embargo, en caso de que el descenso no sea imprescindible a causa de lo anterior, no podrán descender del barco durante 15 días.

Las autoridades argentinas agregaron que:

  • En todos los casos se deberá obedecer las medidas, recomendaciones e instrucciones que dispongan los funcionarios y agentes sanitarios y migratorios “en el marco de sus respectivas competencias”.
  • Las embarcaciones y sus tripulaciones deberán implementar las medidas de higiene y limpieza de acuerdo al protocolo que establece Ministerio de Salud argentino.

Las medidas anteriores se aplican por igual a los cruceros y buques de carga que ingresan a puertos argentinos con el objetivo de “evitar la propagación del COVID-19”.

Sin embargo, y aunque rige un cierre de fronteras, la oficina que emitió el comunicado (Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables) aclaró también que “no se prohibirá el ingreso de embarcaciones que transporten mercaderías”.

En Buenos Aires y el Resto del Mundo

La situación se vuelve, sin embargo, bastante más compleja cuando se escala a nivel internacional y se considera el enorme desafío que enfrentan las navieras que –a estas alturas, casi todas– suspendieron sus operatorias en el mar y deben asistir a los tripulantes a bordo de sus naves.

Según la revista The Maritime Executive, las líneas de cruceros enfrentan ahora mismo un interrogante vital: ¿Qué hacer con más de cien barcos inactivos y sus tripulaciones?

Las restricciones de viaje son casi totales en todo el mundo, lo cual vuelve prácticamente imposible repatriar a los tripulantes a sus países de origen, salvo excepciones.

Las navieras, por lo tanto, van tomando algunas medidas para resolver la situación. Carnival Cruise Line, por ejemplo, confirmó que todas sus tripulaciones permanecerán a bordo, y cobrando sus salarios.

De la misma manera, la mayor parte de las compañías estarían respetando los contratos vigentes con sus tripulantes.

Provisiones y Tareas a Bordo

Se ha informado que los barcos están bien provistos en cuanto a alimentos e insumos de uso diario para los tripulantes, por lo que éstos no enfrentarían ninguna escasez inmediata.

Además, si la suspensión las operaciones regulares se prolonga demasiado, también se asegura que podrán incluso disfrutar de las provisiones originalmente destinadas a los pasajeros.

Incluso suministros básicos como el papel higiénico, que se ha convertido en un bien escaso en muchas partes del mundo debido al acaparamiento s, tampoco estaría faltando a bordo de los cruceros varados por distintos puertos del mundo.

¿Pero qué ocurre con la vida a bordo? Muchas navieras han dispuesto que su personal se aboque a la limpieza, las reparaciones y a alistar la nave para el momento en que pueda volver a entrar en servicio.

Algunos señalan que, sin embargo, si la inactividad se prolonga demasiado, podrían presentarse dificultades  de aprovisionamiento o abastecimiento de combustible.

Pero en este caso, lo mismo que en tierra, las noticias se producen hora a hora, día a día. Y nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que deparan las próximas jornadas. Ni en tierra, ni a bordo.

Fuentes: Ministerio de Transporte de la Rep. Argentina / The Maritime Executive / Consejo Portuario Argentino / Windstar Cruises / Noticias de Cruceros

 

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