‘Rotterdam’: Con argentinos a bordo, permanece fondeado al SO de Bahamas

Algunos desembarcaron en Port Everglades, pero otros no: según la agencia EFE, unos 10 argentinos permanecen aislados en medio del mar, al sudoeste de las Bahamas. 

Así entraba el Rotterdam a Port Everglades el 2 de abril. El día anterior a que volviera a zarpar, los Centros Para Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) prolongaron por cien días más la orden de no navegar a todos los cruceros con base en el país. (Ver Más)

Con unos diez argentinos a bordo, entre un total de 53 huéspedes y tripulantes que por diversas circunstancias no había podido repatriarse, el MS Rotterdam volvió a zarpar el último viernes desde Port Everglades (Florida, USA).

Sin autorización del gobierno de los Estados Unidos para desembarcar en su territorio, en comunicaciones telefónicas, varios de los angustiados pasajeros y tripulantes que pidieron no ser identificados le dijeron a la agencia de noticias EFE que no sabían cuál era su destino.

El barco, que había arribado a Port Everglades el 2 de abril junto con el Zaandam, zarpó de noche, mientras ellos dormían, relataron.

Luego, por trascendidos que circularon a bordo, supusieron que el Rotterdam se estaría dirigiendo a las Bahamas.

Sin embargo, al momento de subir este informe a la web, el barco permanecía fondeado al sudoeste del archipiélago, en las cercanías de otros dos cruceros de Holland America Line: el Volendam y el Zaandam.

Recuérdese que el Rotterdam fue el barco que evacuó a los huéspedes del Zaandam que no presentaban síntomas de enfermedad después de que, en su viaje desde Chile hacia el Pacífico Norte y antes de cruzar el Canal de Panamá, murieron cuatro de los pasajeros a causa del brote.

Soluciones a Medias

Entre los pasajeros que quedan a bordo del Rotterdam se cuenta una decena de argentinos que, por tener su país las fronteras cerradas, no fueron autorizados a abordar un vuelo charter en el que el pasado jueves sí habían salido los ciudadanos uruguayos, puntualizó EFE.

Con más de 2500 personas a bordo entre los dos, el Zaandam y el Rotterdam finalmente habían logrado la autorización para tomar amarras en Port Everglades después de que las autoridades sanitarias locales aprobaran el plan que había presentado la naviera que forma parte del grupo Carnival.

Así fue como, a pesar de la renuencia de los funcionarios por el riesgo de contagio, quienes presentaban síntomas de enfermedad desembarcaron y de inmediato entraron a hospitales, mientras que los pasajeros sanos se trasladaron directamente a aviones fletados que los aguardaban en aeropuertos cercanos.

Dos días después, el 4 de abril, todos los huéspedes que quedaban en el Zaandam pasaron al Rotterdam y el primero abandonó Port Everglades para ser limpiado, desinfectado y puesto en cuarentena, según informó Holland America.

El Caso Leguizamón

Los tweets de Dante Leguizamón, un  periodista cordobés que había abordado el Zaandam cuando zarpó por última vez desde Buenos Aires el 8 de marzo pasado, revelan el estado de ánimo por estos días a bordo del Rotterdam.

En uno de ellos, ruega desesperadamente por ayuda al Presidente de Argentina. Escribía, el jueves, mientras veía cómo otros pasajeros sí bajaban en Port Everglades:

Rotterdam - Dante Leguizamón

Dante Leguizamón

“Auxilio @alferdez !! Estamos atrapados en un barco en #Miami. Autoridades de #USA nos impiden bajar para subir a #Charter que lleva argentinos a #Uruguay. @HALcruises @CarnivalCruise dice: solo @CancilleriaARG puede ayudar».

Aunque las consecuencias de la pandemia en cada crucero afectado es diferente, la historia de Leguizamón muestra sin embargo una angustia común a todos los involucrados, sobre todo cuando se suman burocracias y temores, sean fundados o no.  

Dante Leguizamón abordó el Zaandam al mismo tiempo que otros 1300 huéspedes. Sin embargo, él iba como invitado de un tripulante: su amigo Esteban Ochoa, uno de los músicos de a bordo.

Su viaje concluiría en en puerto de San Antonio (Chile) y desde allí abordaría un vuelo de regreso a Córdoba. Pero al arribar, las autoridades chilenas prohibieron el desembarque. 

Luego seguiría un singladura tensa, sin poder entrar a ningún puerto, con un brote epidemiológico y fallecidos a bordo, con el trasbordo al Rotterdam y dificultades para atravesar el Canal de Panamá. Luego, las peripecias de Port Everglades. Y, ahora, de nuevo en alta mar…

Prisioneros en el Rotterdam

El diario La Nación consultó a la Cancillería argentina sobre las gestiones que se estarían realizando para resolver el problema de los argentinos a bordo del Rotterdam.

La respuesta fue, según el medio porteño: “Estamos trabajando en este tema, pero Estados Unidos no permite bajar a los tripulantes.”

Es que, en el caso de Leguizamón, por haber subido al Zaandam como invitado de un tripulante, las autoridades estadounidenses entienden que él también lo es.

Por lo tanto, a partir de que a bordo se impuso el protocolo ante casos detectados de coronavirus, el invitado argentino permaneció 33 días sin salir de una cabina muy pequeña y sin ventana.

Ahora ya le permiten desplazarse por el barco. Sin embargo, asegura que demandará a Holland America por haberlo trasladado sin su consentimiento hasta los Estados Unidos, un país para el cual no gestionó visa, ya que no estaba en sus planes visitarlo.

Además, pocas horas antes de subir esta información a la web de NdC, Dante Leguizamón había informado a través de su cuenta en Twitter que su familia había presentado un recurso de habeas corpus, con el objetivo de lograr su repatriación: 

Rotterdam - Tweet 1

Rotterdam - Tweet 2

Fuentes: EFE / La Vanguardia / La Nación / La Voz / PTZTv /  Noticias de Cruceros

 

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